Rumania
Patrimonio de la Humanidad
Delta del Danubio
El Danubio vierte sus aguas en el Mar Negro formando el delta más extenso y mejor preservado de toda Europa. Sus innumerables lagos y marismas albergan más de 300 especies de aves y 45 de peces de agua dulce.
Aldeas con iglesias fortificadas de Transilvania
Las siete aldeas con iglesias fortificadas inscritas en la Lista del Patrimonio Mundial son una vívida ilustración del paisaje cultural de la Transilvania meridional. Fundadas por los sajones transilvanos, estas aldeas se caracterizan por haber conservado desde finales de la Edad Media una ordenación territorial, una distribución de los edificios de las granjas familiares y un esquema de poblamiento sumamente peculiares. Las iglesias fortificadas que dominan estas aldeas son ilustrativas de los sucesivos estilos arquitectónicos imperantes entre los siglos XIII y XVI.
Monasterio de Horezu
Fundado en 1690 por el príncipe Constantino Brancovan, este monasterio de Valaquia es una obra maestra del estilo “brancoviano”. El monasterio es célebre por la pureza y el equilibrio de su arquitectura, la riqueza de sus elementos esculpidos, el tratamiento de sus composiciones religiosas, sus retratos votivos y sus ornamentaciones pintadas. La escuela de pintura mural e iconos de Horezu gozó de una gran fama en toda la región de los Balcanes durante el siglo XVIII.
Iglesias de Moldavia
Ornamentadas en sus muros exteriores con frescos de los siglos XV y XVI, verdaderas obras maestras del arte bizantino, las siete iglesias de Moldavia que forman parte del sitio son únicas en su género en Europa. Esas pinturas murales no son meros elementos decorativos, sino auténticas obras artísticas que representan ciclos completos de temas religiosos en todas las fachadas. Su composición excepcional, la elegancia de sus trazos y la armonía de sus colores se armonizan perfectamente con el paisaje circundante.
Centro histórico de Sighişoara
Fundada por los llamados sajones transilvanos –artesanos y mercaderes alemanes–, esta ciudad ha conservado admirablemente su centro histórico, característico de las pequeñas ciudades medievales fortificadas. Durante varios siglos, Sighişoara desempeñó un importante papel estratégico y comercial en los confines de la Europa Central.
Iglesias de madera de Maramureş
Las ocho iglesias de madera que forman el conjunto de Maramureş constituyen otros tantos ejemplos notables de la adopción de soluciones arquitectónicas emanadas de períodos y regiones diferentes. Son una muestra de la diversidad de diseños y técnicas artesanales utilizados para realizar este tipo de construcciones altas y estrechas, que poseen un esbelto campanario en su lado oeste y están cubiertas con techumbres sencillas o dobles de tejas planas de madera. Estos templos son exponentes de una expresión artística autóctona, muy característica del paisaje cultural de la región montañosa del norte de Rumania en que se hallan.
Fortalezas dacias de los Montes de Orastia
Construidas bajo la dominación dacia, entre los siglos I a.C. y I d.C., estas fortalezas ilustran una fusión original entre las técnicas y principios de la arquitectura militar y religiosa de la Antigüedad clásica y las de la Edad de Hierro tardía en Europa. Estas plazas fuertes, que formaban el núcleo defensivo del reino dacio, fueron conquistadas por los romanos a comienzos del siglo II d.C. Enmarcados en paisajes naturales espectaculares y conservados en buen estado, sus numerosos vestigios ofrecen una imagen extraordinaria de una civilización pujante e innovadora.















